Desde el pasado 1 de enero, varias cuadras de Chiozza se vuelven peatonal entre las ocho de la noche y las dos de la madrugada. Esta transformación temporal de la arteria principal de San Bernardo, que se habilita siempre y cuando no llueva, invita a caminar por veredas y calles en plan vacaciones.
Aunque haya que ir esquivando gente y mesas, percheros o productos expuestos en la vía pública, muchos vecinos y turistas eligen dar una vuelta por la peatonal a veces sin rumbo fijo ni horarios que cumplir.
El recorrido nocturno de punta a punta puede iniciarse en Hernandarias y culminar en Drumond o viceversa. Esa travesía a pie (o en sillas de ruedas y cochecitos) permite ver negocios de diferentes rubros y analizar de qué modo y dónde culminar cada día. Alternativas a disposición hay muchas, pero las vivencias dependen del bolsillo, los intereses y las ganas personales.
Mientras unos definen su cena en base a comercios gastronómicos de la zona céntrica de San Bernardo, otros llegan hasta la peatonal recién para el momento del postre. Si el presupuesto es más limitado, alcanza con simplemente pasear al aire libre mirando si vale la pena comprar algo en puestos callejeros y, tal vez, dejar algún aporte económico a voluntad después de deleitarse con algún show ofrecido por músicos, magos, estatuas vivientes, humoristas o dibujantes, por ejemplo.
Chiozza peatonal es un clásico de las noches veraniegas de San Bernardo que, independientemente del nivel de concurrencia, jamás pasa desapercibida en temporada alta. A tener en cuenta: para aprovecharla hay tiempo, en principio, hasta el 28 de febrero.








0 Comentarios:
Publicar un comentario
¿Comentarios? ¿Consultas? No dejes de contactarte con nosotros. También podés seguirnos en Twitter: @SanBernardoInfo y @SanBernardo2026.